Lo que sigue son palabras que no cualquiera entenderá pero en el fonde de su ser lo sabe, no espero que me crean pero sí que lo vivan, adaptarse o morir es lo que queda dentro de una profundidad marina lleno de ácidos y buenos condimentos.
Muchos viven hipnotizados, se olvidan del amor propio lanzándose iguales a una fiera al primer vestigio de una supuesta autenticidad, se pelea por los derechos humanos bien parejo buscando un verdadero “libre albedrío” incluso se separaron del romanticismo el cual pregonaba el amor de una vida terminó abandonado, la mayoría abandonó esa idea navegando entre asfalto buscando la euforia eterna; esta diluye a todos donde todo lo demás realmente no existe.
Es cíclica cada guerra donde la bandera de ideales no es otra que los vicios ganen, líderes tan frágiles como el aleteo de una mariposa. Muchos imaginan un final porque instintivamente se presiente, alertas de diferentes artesanías se convierten en perfecta mercadotecnia para los sonámbulos existenciales. El estrés afecta hasta la nacida más débil hasta el más fuerte en físico, una humanidad imaginaria que cree en ideales fantasma, sí, aquello que te convence obteniendo la felicidad instantánea.
Es un lujo para mucho saber demasiado ¿a que precio? Tu vida, posiblemente. Hay mucho temor y depresión sumisos a la de que seremos todos realmente devorados por el mismo tiempo. Hay más pandemias, incluso al más mínimo placer físico nos mata, se conoce múltiples formas de protejerse pero se ignoran, total y al final nos consumiremos en la eternidad. Tal vez mis palabras suenen fantasía de una obra de ciencia ficción post-apocalíptica pero acontece a la misma realidad, espero tener el suficiente tiempo de existencia para ver como los cimientos caen poco a poco hasta llegar a la base y crear nuevos ideales quitando lo obsoleto, será una larga espera mientras exista dentro de mi ser el amor propio, los que manejen este mundo sean los que escupan y muerdan veneno, los que comen sin saciarse y por último los que disfrutan el placer del placer.
Ahora se apróxima una lucha con un ideal social, la búsqueda de una panacea donde todos vivirán sin preocupaciones, una moda que no durará mucho pero que dejará una gran herida a la humanidad.











